
SerÃa ideal que todas las aplicaciones que necesitáramos utilizar en Linux estuvieran ya empaquetadas en un ejecutable (.deb o .rpm) y sólo tuviéramos que correrlas para instalarlas en el sistema, pero no es asÃ. Muchos programas interesantes que encontramos en la red se distribuyen en código fuente, asà que estamos obligados a compilarnos en nuestro sistema. ¿Y por qué? En el fondo esta práctica es de lo más beneficiosa para todos.
Y los beneficios de este método podrÃan continuar hasta el infinito. Pero claro, por otro lado, tenemos algunos inconvenientes. El más básico es que el usuario debe invertir un tiempo en compilarlo a mano, pero a continuación os explicamos cómo hacerlo y veréis que es más sencillo de lo que suele pensarse.
yum groupinstall “Development Tools”
tar xvzf paquete.tar.gz
cd path_del_paquete
./configure
make
make install
Si no aparecen errores es que todo ha salido bien. Y sino, probablemente te falte alguna librerÃa, paséate por Google y encontrarás cuál es la librerÃa que tienes que instalar apra poder compilar con éxito. ¡Mucha suerte!
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